Tai Chi Chuan

El Tai Chi es conocido por ser una secuencia de movimientos lentos y fluidos, casi una danza; puede observarse a las personas practicando en los parques movimientos tan lentos que parecen apenas moverse en ocasiones.

Tai Chi podría traducirse como “Puño de la polaridad suprema”. Es un ejercicio de defensa y una técnica terapéutica para mejorar la salud; combina las teorías chinas de la polaridad Yin Yang y los cinco elementos.

Los movimientos lentos que lo caracterizan lo convierten en un ejercicio extremadamente suave, ademas de que también une técnicas de artes marciales que movilizan el “chi” o energía vital. Utiliza técnicas de estiramiento de músculos internos creando un ejercicio completo desde el punto de vista físico y mental.

En el entrenamiento del Tai Chi Chuan se utiliza el movimiento de músculos intercostales y el músculo diafragmático en la respiración; la contracción y estiramiento de los tendones para fortalecer y dar potencia a los huesos. Por tal motivo el Tai Chi puede mejorar el cuerpo físico y hacerlo más flexible.


El Tai chi no solo es movimiento, energía física, sino que trabaja con la energía del ser humano, tanto la que tiene dentro como la que lo rodea. Todo lo que existe a nuestro alrededor es energía y la tradición oriental le ha conferido protagonismo a este aspecto, porque entre el hombre y la naturaleza debe existir un continuo y armonioso intercambio. Este equilibrio hombre-naturaleza es vital para la existencia, la longevidad y calidad de vida.


Al Tai Chi también se le conoce como nadar en tierra firme por esta idea: “Tratar al aire cómo agua”.

Porque cuando se trata al aire como agua, la marea o corriente de Chi fluye libremente por tu cuerpo.

El practicante que no sólo trata al aire como agua sino que se vuelve agua, consigue llegar a un

estado diferente y en total armonia con la naturaleza.