Pesaj (Pascua)

La energía de Pesaj es libertad. Durante el Seder recordamos la amargura de nuestro exilio en Egipto y nuestras luchas como pueblo. Egipto no es solo un lugar, es una metáfora de nuestro ego y su naturaleza reactiva. Cuando reaccionamos y dejamos que nuestro ego dirija nuestras vidas, estamos de vuelta en Egipto una vez más. Desde el principio fuimos gobernados por nuestro ego. El ego no tiene poder propio, sino que está alimentado por nuestro comportamiento reactivo. La humanidad estuvo en el límite durante la época de Egipto. Fue entonces cuando el Creador nos rescató mediante diez ataques muy poderosos, también conocidos como las Diez Plagas.

Los cabalistas enseñan que este no fue el final del ego, sino una oportunidad para retomar el control. Cada año tenemos un momento particular en el que esta misma energía fluye en nuestro mundo y se conoce como Pesaj (Pascua). Un tiempo donde podemos golpear al ego una vez más con la energía de la Luz y recuperar el control sobre nuestras vidas.

La celebración del Seder no solo es una conmemoración, sino también una herramienta para conectarnos a esa reserva de energía espiritual exclusiva de Pesaj (Pascua). El plato del Seder es una representación de nuestras vidas y los elementos que aparecen en ella corresponden a los 10 S’firot y las Diez Plagas. Cada elemento en el plato es una herramienta que nos ayuda a usar la energía de los 10 S’firot. Con esta energía, podemos poner nuestro ego bajo control, así como equilibrar el ego y el alma. Esta es nuestra oportunidad para terminar con el caos, para tomar la resolución de vivir una vida proactiva en lugar de reactiva, y para operar desde la conciencia del alma en lugar de desde la del ego.

MATZOT

Los tres Matzot nos unen a los tres S’firot de Chochmah, Binah y Da-at. Matzá es conocido como pan sin ego porque carece de levadura, que según los cabalistas, es un símbolo del ego. Siempre debemos estar dispuestos a acercarnos a los demás y no importa qué tan avanzado estemos en nuestro viaje espiritual, nunca estamos por encima de nadie. Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos significa que todos somos iguales e importantes.

Z’ROA

Chesed es misericordia y está representado por el hueso. Representa el sacrificio que se trajo al Templo durante Pesaj. Nos conecta con Chesed y nos recuerda que para llegar a ser realmente como el Creador, debemos sacrificar nuestras características negativas para que podamos compartir verdaderamente con los demás.

BEITZAH

Gevurah es juicio. Está representado por el huevo. Cuanto más tiempo hiervamos un huevo, más duro se vuelve. Lo mismo sucede cuando nos encontramos con personas que tienen opiniones o creencias diferentes a las nuestras y que se oponen a nosotros, nos endurecemos y nuestros corazones se cierran. A través del huevo, nos conectamos con la energía de Gevurah y le pedimos al Creador que nos ayude a soltar nuestras opiniones, que a menudo pueden esclavizarnos mediante el juicio de los demás.

MAROR

Tiferet significa verdad y es el equilibrio entre Gevurah y Chesed. La Cabalá nos enseña que la vida a menudo está llena de desafíos , lo cual es parte del proceso de corrección conocido como tikun. El maror, que es amargo, representa estos desafíos. Al comer maror, nos conectamos con Tiferet y acortamos el proceso de tikun experimentando proactivamente el sabor de la muerte.

JAROSET

Nos conectamos a Netzach con el charoset que fue formulado por el rabino Isaac de Luria, el Ari. Netzach se trata de la victoria y, a través del charoset, podemos superar cualquier error del pasado y cumplir nuestro compromiso con nuestro sendero espiritual.

KARPAS

Nos conectamos con Hod a través de karpas (perejil). El agua contiene la energía de la misericordia, la sal es energía positiva y la sangre contiene la energía del juicio. El agua salada representa la hemoglobina en nuestra sangre. Bañamos el karpas en agua salada, lo que endulza cualquier juicio que se nos pueda presentar en el nuevo año.

CHAZERET

Yesod actúa como un estanque que recoge todas las energías del otro S’firot y los canaliza a nuestro mundo. Todos nuestros rasgos negativos y el caos en nuestras vidas están reunidos y con el jazé (lechuga romana), que representa a Yesod, los eliminamos por completo.

K’ARA

Malchut, nuestro mundo físico, está representado por el palto del Seder. El plato no tiene energía propia, sino que es solo la vasija que contiene todas las energías de las herramientas que se colocan sobre ella. En Maljut, no tenemos energía espiritual por nosotros mismos, recibimos toda la energía al conectarnos a la S’firot.

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